Antes de pagar nada, hablas conmigo en una sesión sin costo de 20 minutos.
Es conmigo, no con un asistente. Por WhatsApp, o por videollamada si lo prefieres. No hace falta contar toda la historia para empezar: con una o dos frases basta.
Atiendo tres consultas gratuitas al día. No es una promoción: es lo que cabe en mi agenda. Si el de hoy ya está lleno, te doy hora para mañana.


MAESTRA
María Salomé






Soy María Salomé
Los veinte minutos empiezan cuando me escribes. No hace falta que ordenes la historia antes: la gente suele mandar dos frases, y con eso ya se puede empezar. Si prefieres hablar en vez de escribir, hacemos videollamada.
En ese rato escucho y miramos las cartas. Unas veces sale claro y se dice en cinco minutos. Otras, lo que sale es que hace falta sentarse con más calma; entonces te lo digo, con lo que costaría, y decides tú.
Hay trabajos que llevan materiales: un baño, un amuleto preparado para tu caso. Cuando toque, te digo qué lleva, para qué se hace y cuánto vale, antes de que pagues nada. La consulta gratuita es solo eso, la consulta.
Atiendo tres consultas así al día. Es lo que me cabe.
Más de quince años de experiencia, y muchos casos e historias entre quienes consultan conmigo. La confidencialidad es lo primero: por eso no publico sus historias.
Sobre qué se puede consultar
Cada consulta parte de un tema. Estos son los que más se trabajan.
Relaciones y separaciones
Lecturas sobre el rumbo de una relación, y para procesos de separación o de reconciliación.
Decisiones que no terminan de tomarse
Cambiar de trabajo, mudarse, quedarse o irse. Cuando la cabeza ya razonó y aun así no decide.
Etapas de estancamiento
Cuando el trabajo, el dinero o los planes llevan tiempo sin moverse.
Limpieza y protección
Trabajo de limpieza y protección espiritual.
Consultas para quienes viven fuera de su país
La consulta se hace igual a distancia. No hace falta viajar.
Si no es para ti, se corta ahí
En los primeros minutos de la consulta gratuita puedes darte cuenta de que esto no es lo tuyo. Si pasa, se corta la conversación y no se cobra nada. Y no hay insistencia después.
Ningún trabajo empieza sin que sepas antes qué cuesta.
Cómo trabajo y mis límites
No te dejo solo
Te acompaño durante todo el proceso, no solo el día de la consulta.
No doy fechas exactas
Cada proceso es distinto y lleva su propio tiempo y su propio ritmo. Por eso no vas a encontrar aquí ni cuarenta y ocho horas, ni tres días, ni antes de fin de mes.
No uso el miedo
No te voy a decir que tienes una maldición encima para que actúes rápido.
No sustituyo a un médico
No diagnostico, no curo y no sustituyo ningún tratamiento médico ni psicológico. Si algo así aparece en la consulta, te oriento a buscar ayuda profesional.
No publico testimonios sin permiso escrito
Ni capturas de conversación, ni siquiera tapando el nombre.
No cobro la primera consulta
Los veinte minutos no se pagan, ni antes ni después. Si más adelante decides hacer un trabajo, acordamos entre los dos cuánto vale y cómo se paga, ajustándolo a lo que puedas. Nada se empieza sin que estés de acuerdo.
Qué pasa con lo que me cuentas
Todo el mundo en este oficio dice «absoluta reserva». Nadie explica en qué consiste. Esto es en qué consiste:
- No se guardan capturas de las conversaciones.
- Tu nombre no aparece en ninguna publicación, ni siquiera sin apellido.
- Nada de lo que me cuentes se usa como ejemplo ni como testimonio sin tu permiso por escrito.
- El WhatsApp por el que me escribes es solo de trabajo. No es mi número personal y no lo lleva nadie más que yo.
Lo que suelen preguntarme
¿Por qué no me das una fecha?
Porque no la tengo, y porque quien te la da se la está inventando. Una fecha exacta es la señal más fiable de que alguien te va a cobrar por algo que no puede sostener. Prefiero que te vayas sabiendo eso, aunque suene menos.
¿Esto funciona?
El tarot es una ayuda, no el trabajo. Las cartas ordenan lo que tienes delante y muestran por dónde va la cosa; lo que mueve el proceso es lo que hacemos después, y eso se hace entre los dos. Hace falta fe en el camino y constancia en lo que acordemos. Si esperas que se resuelva solo, sin que tú pongas nada, prefiero decírtelo en el primer mensaje y no después de cobrarte.
¿Tengo que viajar o ir a algún sitio?
No. La consulta se hace por WhatsApp. Atiendo a personas que viven fuera de su país y a personas que están a diez minutos; el trabajo es el mismo.
¿Qué datos necesitas de mí?
Lo que tú quieras contarme, y nada más. Me basta con una o dos frases sobre lo que te trae: no necesito documentos, ni dirección, ni datos bancarios, ni información delicada sobre ti o sobre otras personas. Si en algún caso hiciera falta algo más, te digo para qué antes de pedírtelo.
¿Cuánto cuesta?
La primera consulta de veinte minutos no tiene costo, ni antes ni después. Si de ahí sale un trabajo, acordamos entre los dos cuánto vale y cómo se paga, ajustándolo a lo que puedas. Lo sabes antes de empezar, y si no te encaja, no se empieza.
¿Le puede hacer daño a alguien?
No hago trabajos para dañar ni para forzar la voluntad de nadie. Si eso es lo que buscas, hay mucha gente que dice ofrecerlo; yo no. Lo que sí hago es lo contrario: protegerte del daño que otros puedan querer hacerte. Cuidar, no devolver el golpe.
Ya me estafaron una vez. ¿Por qué habría de confiar?
No tienes por qué, y no voy a intentar convencerte en una página web. Por eso los primeros veinte minutos no cuestan nada: para que puedas comprobarlo tú, hablando, sin haber pagado.
Cuando quieras hablarlo, aquí está el WhatsApp
Tres consultas gratuitas al día, por orden de llegada. Si el de hoy ya está lleno, te doy hora para mañana.



